¿Por qué escribes, Gregorio?

Porque la escritura es el aire que respiro, la necesito para saber que estoy vivo.

Cuando pienso en los personajes de mis relatos, aunque todavía no tengan, ni cara, ni cuerpo ni nada; conforme las van adquiriendo, quiero ver como caminan, como piensan, como actúan. Quiero conocer sus problemas, sus sentimientos, sus éxitos y sus fracasos, sus ilusiones y sus desilusiones, sus alegrías y sus penas, como si fueran personas.

Gregorio